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domingo, 19 de octubre de 2008

Escuchar: el arte olvidado

Estos días hemos estado pasando por momentos muy decisivos para nuestro país. La comunicación, uno de los elementos fundamentales para el desarrollo de un país y de ciudadanos más responsables y comprometidos con un futuro mejor tanto personal como profesional, es una definición que ha quedado atrapada en la simple transmisión de información basada en la ingeniería de comunicación; olvidando de esta forma, la naturaleza de la comunicación entre seres humanos.

Uno de los aspectos fundamentales de la comunicación es el “escuchar”. El escuchar es diferente al oir, ya que consigo además de simplemente oir un sonido o un gesto vienen está asociada una interpretación de lo dicho. Está interpretación se relaciona directamente con el sentido humano, es decir, la forma cómo la persona que escucha está entendiendo lo que lo dice la persona que habla.

En función de esto, es importante considerar la distinción que existe entre el hablar y el escuchar. Esto se debe a que no siempre lo que dice una persona es lo mismo que escucha la otra persona, lo cual trae como consecuencia brechas en la comunicación, que satisfacen juicios y conceptos inherentes a la historia de la persona que está haciendo la interpretación de lo dicho, que constituye la base de los malos entendidos, el distorsionar lo dicho y con ello una serie de situaciones problemáticas de consecuencias profundas para las personas y los ciudadanos de un país.

Como conclusión, el arte de escuchar requiere principalmente disponibilidad de las personas para escuchar, no tomándolo simplemente con el quedarse callado y atender palabra a palabra lo dicho, sino demostrando el interés que se tiene en la persona y en lo que dice, en indagar cuando no se comprenda lo dicho, inclusive en validar si lo percibido es realmente lo dicho por la persona, sin olvidar que el poder de la palabra lo cambia todo. Los seres humanos, vivimos sometidos a juicios y cargamos con ellos permanentemente, cuando lo dicho no es percibido correctamente podemos estar generando malos entendidos que pueden afectar hasta la salud de las personas. Actualmente en DBAccess, estamos trabajando en lograr ese cambio que nos hará participar en una ambiente organizacional mejor, sano, equilibrado, lo más libre posible de cargas emocionales dañinas y de sentirnos motivados hacer lo que hacemos de la mejor manera posible. Así mismo, participar en el desarrollo de nuestro talento humano para ser mejores personas y ciudadanos que apoyen los logros avances de este país.

lunes, 13 de octubre de 2008

El arte olvidado del escuchar...

El escuchar nos permite articular el conjunto de acciones que la persona que nos comunica una inquietud/tema tiene, para entender su contexto y, así establecer acuerdos y satisfacer inquietudes/necesidades. En este sentido, entendemos el contexto de la conversación (o lo que nos hablan) en la medida que le damos interpretación a lo que escuchamos.

En cuanto a mis competencias para escuchar en ciertas ocasiones se me hace fácil por conocer el contexto e interpretar lo que se me transmite. Sin embargo, en ocasiones al no poseer el contexto de lo que se me trata de transmitir no doy la interpretación de lo que oigo. En este sentido, y como lo declare a partir del comienzo de éste taller es crucial declararme aprendiz en la adquisición de las competencias para escuchar y que en la medida que lo pongo en práctica (saber hacer) ello debe salir espontáneamente e inconscientemente.

La capacidad de escuchar dentro de la organización es buena, porque se emplean medios diversos para escuchar (MSN, Skype, Telefono). Asimismo, se establecen reuniones (conversaciones) en lugares cerrados y de esta manera atraer la atención del escucha para dar contexto y facilitar su interpretación. Como resultado de estas reuniones se tiene como práctica levantar minuta de la reunión y distribuirla entre los involucrados. Un punto importante es el hecho de resaltar que en caso de que los puntos no queden claros de la conversación se busca a los involucrados para indagar más acerca de los mismos.


Escuchar: El arte Olvidado

Respecto al escuchar, tanto para un individuo como para una organización, considero que es un aspecto muy importante para mantener una buena comunicación. Cómo aspectos importantes para evaluar la capacidad de escuchar de un individuo he tomado los que se han mencionado a lo largo del taller, principalmente escuchar con atención e involucrarse con la historia del hablante. Por otra parte para evaluar la capacidad de escuchar de una organización se propone tomar como parámetros los dos siguientes aspectos. (1) Disminuir las situaciones en las que exista ambigüedad (2) Atención temprana de las necesidades del colectivo.

En cuanto a la evaluación de la competencia de escuchar, en lo referente a mi persona, evalúo que, soy un aprendiz, tengo que practicar el no interrumpir ni manipular al hablante, incrementar mi capacidad de concentración en los temas, principalmente cuando no es de mi interés o el hablante, a mi parecer, no logra captar la atención. Esto es un aspecto que seguramente me ayudará tanto a nivel profesional como personal.

Y en cuanto a la competencia de escuchar en la organización, de acuerdo a los lineamientos que he mencionado previamente. Existen fortalezas, pueden tomarse como ejemplos ciertas reglas generales que se han comunicado de manera clara y oportuna al colectivo y casos en los que se han atendido algunas necesidades incluso antes de ser manifestadas. Sin embargo también se han presentado situaciones en las que se maneja un grado alto de ambigüedad, cito como ejemplos los lineamientos para el reporte de las horas en algún CDS y situaciones con días no laborables en los que por alguna situación se requiere la presencia de algunas personas en las oficinas, en estos particulares no existen reglas claras para manejar la situación y en casos específicos conduce a . Como otra oportunidad de mejora se ha identificado solicitudes que se han hechos, específicamente el posabrazo a las sillas, solicitud que se ha reflejado y no ha sido atendida, y no se ha dado respuesta/información al colectivo. Como conclusión de la competencia de escuchar en la organización podría decir que en los últimos años se han observado mejoras significativas en la capacidad de escuchar, igualmente debemos continuar atentos y en camino de mejora continua.

En lo referente al escuchar en mi ambiente personal, he observado que es frecuente observar conductas similares a las mencionadas en el taller, en que las personas debemos mejorar muchos aspectos. Sin embargo también he podido observar un par de casos en que las personas son muy atentas al escuchar y pareciera que no manipulan al hablante, algo que me pareció muy positivo, en uno de los casos validé que esto se debe a comportamiento sembrado en la familia, en el cual la persona ha recibido indicaciones desde edades tempranas y ejemplos para este comportamiento

El Arte Olvidado de Escuchar: Reflexiones

En el diario quehacer en la era de la información y las telecomunicaciones, de las comunicaciones masivas, hablar es la acción primaria, la que evidencia una posición activa en un individuo. Un número importante de los líderes cree que lo que les da tal condición es la proporción del tiempo usada para hablar por ellos. Pero la actitud pasiva, el escuchar, representa un arma mucho más poderosa. Mientras hablar te permite enviar un mensaje a la audiencia, es el escuchar lo que te permite conocer si el mensaje realmente llegó como fue diseñado; mientras hablar permite la influencia y el cambio del mundo, es el escuchar el que te va a permitir ver las verdaderas oportunidades de mejora y crecimiento efectivo y eficiente al influenciar y cambiar el mundo alrededor.

El poder del escuchar está a nuestro alcance sin necesitar herramienta física alguna; todo lo que se necesita para hacerlo es parte de nosotros, aunque la adquisición de tal destreza requiera sin lugar a dudas de mucha disciplina y práctica. Las competencias principales del escuchar, hacer silencio e indagar, si son simples en su concepto no lo son en llevarlas a la práctica naturalmente, al menos no para mí. En el mundo actual, el bombardeo constante de información proveniente de tantas distintas fuentes, hacer silencio es verdaderamente dificil, especialmente cuando el estrés diario nos apresura y tenemos constantemente nuestra mente atendiendo múltiples cosas a la vez. Indagar requiere que recordemos la vital importancia de entender lo que nuestro interlocutor quiere decir, antes de creer que ya lo entendimos todo o que lo importante es que él o ella nos entienda a nosotros.

Creo que el crecimiento personal tras el desarrollo de estas competencias es verdaderamente importante, porque el logro genuino y natural de ellas sólo puede ponernos en contacto con ese lado humano que en ocasiones olvidamos. El crecimiento profesional que se puede obtener del mencionado desarrollo de competencias no es sino un corolario del crecimiento personal: La humanización del profesional nos recordará que somos una comunidad de hombres con objetivos y metas comunes, no una máquina con engranajes y tuercas.

Las organizaciones, por su lado, también tienen sus distintas conversaciones a diario: Con sus clientes, competidores y proveedores, con sus colaboradores y accionistas. Las competencias para escuchar de los miembros que conforman la organización permitirán que de manera emergente esta última demuestre la habilidad de escuchar, logrando un valiosísimo aprender del mercado, de las necesidades y las oportunidades, del como crecer y qué cambiar.

En mi humilde opinión es el escuchar, con verdadera atención y genuina intención de entender a los interlocutores, lo que permite la obtención del elemento más importante de la era en la que estamos viviendo: el conocimiento.