domingo, 2 de noviembre de 2008
Resultados de Aprendizaje Nro. 2 – Promesas, peticiones y ofertas
Nuestra capacidad para hacer y cumplir promesas es parte de lo que nos define, tanto en nuestro mundo privado como en el público. Una persona que le de valor a las promesas es disciplinada y responsable.
Personalmente, El cumplir promesas es vital en mi vida pues siempre le otorgado un peso importante al valor de mi palabra, como parte esencial de mi carácter.
Pienso siempre podemos mejorar en la correcta formulación de las promesas y en la prioridad apropiada que le demos a todo lo que estamos comprometidos.
Peticiones:
Como las promesas, el pedir es parte de nuestro día a día, y no tener la capacidad para saber cuando y como pedir, nos limita como individuos.
Aún en relaciones donde existe un escuchar correcto, siempre habrán ocasiones donde una petición conllevará a una satisfacción más plena de quien necesita. Cuando se pide se aclaran las expectativas y por ende se hace explicito que habrá algo por cumplir, dado el caso en que la contraparte se comprometa a satisfacer la necesidad.
Ofertas:
Así como el hablar desencadena grandes responsabilidades, el ir por allí ofreciendo acciones también implica una gran responsabilidad. La persona que ofrece se compromete de antemano a cumplir una promesa, si la contraparte acepta, y además implícitamente pone en tela de juicio el valor de su palabra.
Un factor clave que siempre podemos mejorar al realizar ofertas es el estimar apropiadamente el tiempo, en el cual cumpliremos lo que ofrecemos. Si es cierto, que es importante cumplir, el hacerlo en el tiempo conveniente o esperado, también es necesario.
jueves, 30 de octubre de 2008
Promesas, Ofertas y Peticiones
El aspecto social de las promesas, el cómo permiten estas la coordinación y la planeación de acciones futuras hace que cuando prometemos pongamos a prueba nuestro prestigio y la confianza que en nosotros se tiene. El cumplimiento de las promesas nos permite ganar crédito, y el incumplimiento nos hace perderlo.
Particularmente suelo ser una persona impuntual y desorganizada, lo cual me lleva a rozar el borde del incumplimiento de algunos compromisos, especialmente en el ámbito de la interacción social. Esto sin lugar a dudas tiene un efecto en mi identidad pública y me hace reflexionar seriamente sobre la importancia que no había percibido en este comportamiento de mi parte.
Sobre las peticiones...
El aprender a realizar peticiones suele ser un proceso difícil. Es muy común pensar que el demostrar que podemos valernos por nosotros sin requerir de los demás nos hace parecer más valiosos; y a pesar de que la educación formal trata de promover el trabajo en equipo, se hace más bien común la noción de que para que algo esté bien hecho debemos hacerlo "nosotros mismos". Cuando finalmente aprendemos la importancia del trabajar en conjunto y coordinadamente con otros, vemos cuan crítico se hace el saber hacer peticiones para lograr la meta propuesta.
Aunque viendo hacia atrás siento que puedo decir que he avanzado en este terreno, a veces suelo caer en el error de no solicitar algo si creo que voy a recibir una respuesta negativa. Esto seguramente tiene mucho que ver con el evitar un rechazo; sin embargo estoy consciente de que no hay que darle tanta importancia a los rechazos, y que el peor rechazo que podemos recibir es el que nos damos nosotros mismos sin antes averiguar si pudimos conseguir lo que necesitábamos.
Sobre las ofertas...
Quizás tenga algo que ver con el hecho de que he tenido suerte con las contrapartes a quienes me ha tocado realizar alguna oferta, pero en general debo decir que soy un mejor ofertante que solicitante. Normalmente diseño las ofertas que voy a realizar de manera que quien recibe la oferta sienta que esta verdaderamente ganando con mi propuesta, lo que me permite obtener lo que necesito de dicha persona.
Un punto de mejora que observo, no obstante, es el adelantarme estratégicamente a la necesidad futura de mi contraparte, lo que me daría incluso mejores armas a la hora de realizar una oferta. Suelo perderme algunos detalles de las conversaciones que podrían darme esta información, pero esto en general es parte de mis oportunidades de mejoras en el aspecto comunicacional.
Aprendizaje No 2 - Promesas
Considero que en general las promesas no se gestionan de manera adecuada. Por lo general desde que alguien quiere establecer una promesa no considera todos los aspectos que según el artículo se debe. Por ejemplo, es común establecer promesas sin que se tengan claras las condiciones de satisfacción o que se establezcan promesas de manera casi unilateral; en nuestro ambiente de trabajo hemos visto requerimientos que no tienen bien definidos sus criterios de aceptación. Pareciera que el nivel de impecabilidad en acordar y/o cumplir las promesas tiene muchas oportunidades de mejora.
El hecho de tener deficiencias importantes en algo tan relevante y cotidiano como las promesas hace que .
Una manera en la que podemos mejorar nuestras promesas es estar atentos a los distintos aspectos que la componen. Desde los acuerdos iniciales hasta su cumplimiento-aceptación.
Sobre las peticiones y las ofertas.
Las peticiones y las ofertas son una de las maneras en las que uno busca establecer acuerdos que conduzcan a las promesas. Considero tener deficiencias para hacer peticiones y ofertas tanto en el ámbito laboral como personal.
Creo que se debe tener una estructura o lineamientos que se deban seguir para establecer las promesas. Por ejemplo saber el objetivo que se pretende lograr, las condiciones mínimas necesarias para considerar la promesa cumplida (tanto en acciones que deben ser ejecutadas como los tiempos para cada una), debemos trabajar el eliminar los prejuicios que tengamos de las otras personas o de las circunstancias que están adyacentes a la formulación de las promesas.
Yo concluiría esta sección afirmando que debemos trabajar en mejoras les deficiencias que tengamos y atrevernos a eliminar los prejuicios, o por lo menos que no nos afecten.
miércoles, 29 de octubre de 2008
Aprendizaje No 2 - Promesas
En cuanto a las peticiones, en general analizando un poco cuando hago una petición concluyo que algunas han sido más efectivas que otras. Las no tan efectivas han debido ser porque mi oyente no las ha captado de una manera clara, esto se debe a que seguramente no las he realizado como debería y la idea simplemente no llegado a mi oyente. Esta es una etapa de nuevo aprendizaje y análisis sobre como debería llevar a cabo efectivas peticiones.
Las ofertas, vienen dadas por el nivel de aceptación que me de mi oyente. Cuando hago una oferta, espero que mi compañero responda de una manera positiva o negativa (dependiendo del contexto) a la oferta, y es así como veo cumplida una promesa entre ambos.
Sobre las promesas.
Baso mis promesas en sinceridad, considero que no hay una promesa sin plena sinceridad y si no es así, solo se tiene una promesa a medias con pocas probabilidades de éxito.
Si no eres capaz de cumplir una promesa hay que asumir responsabilidades y comunicar a la(s) personas pertinente(s), solo así se puede forjar una "buena imagen" y no pasar a ser "el niño" del cuento "El niño y el lobo". Esa es mi premisa, y trato de cumplirla al 100%.
Sobre las peticiones
jeje no puedo evitar pensar en el popular "Pídalo hijo, pídalo, que usted nunca sabe cuando se lo van a dar", frase bastante cierta. Una buena petición no debe sugerir una respuesta, ya que con este se esta expuesto a tener una respuesta no sincera de la contra parte.
Una de mis debilidades al hacer peticiones, es, no hacerlas, prefiero hacérmelas a mi mismo, antes que acudir a otra persona, no esta mal, pero en algunas ocasiones, es evidente que es necesario hacer una petición a otra persona, sin miedo a tener una respuesta no grata para tu persona.
Sobre las Ofertas
Al igual que las promesas, considero la sinceridad como un punto clave, al hacer una petición es importante brindar toda la información posible al que se le hace petición, de lo contrario habrá una holgura de incertidumbre de parte de ambos considerable.
Evitar suponer acciones y/o comentarios de la contra parte, es una forma de brindar seguridad a la hora de hacer ofertas y/o promesas.
Considero mis ofertas bastante efectivas, tiendo a negociar términos y en la mayoría de los casos, se llegan a acuerdos, reconozco que en ocasiones me veo cegado por mi criterio y no reconozco el panorama en su totalidad (ver solo lo que quieres ver), lo que complica el hacer una oferta o cumplir una promesa.
(Jesús Becerra)
Promesas-Ofertas-Peticiones
Sobre las promesas..
Dado que la gran parte de nuestra vida esta en hacer y cumplir promesas, y que cuando hacemos una promesa nos comprometemos en dos dominios: sinceridad y competencia. Sin embargo cuando no cumplimos surge la desconfianza como un juicio que hacemos de que, quien promete carece de sinceridad y/o de competencia y por ende, no podemos asegurar su cumplimiento.
Particularmente, cuando hago una promesa me comprometo con sinceridad y responsabilidad de la promesa involucrada y cuando me comprometo a cumplir algo, es por que tengo la competencia para hacerlo con las condiciones de satisfacción estipuladas y en un tiempo determinado, de lo contrario trato en lo posible de no comprometerme.
Sobre las peticiones…
En alguno casos al realizar una petición trato de ser puntual ó directa en lo que requiero, sin embargo dependiendo de lo que implica la petición algunas veces tiendo en ser muy cuidadosa y busco hacer rodeos.
Sobre las ofertas…
A diferencia de las peticiones al realizar una oferta, la expreso… trato de justificarla y llegar acuerdos para concretarla.