martes, 28 de octubre de 2008

"Promesas"...

Sobre las promesas…
Las promesas forman parte de las características que construyen nuestra identidad, puesto que no es solamente un compromiso personal sino social que se establece mediante conversaciones a manera de compromisos en las cuales emprendemos acciones y coordinamos con otros la ejecución de las mismas. De esta manera, el cumplimiento o no de ella constituye una carta de presentación de nuestra identidad personal. Por ello, es importante evaluar sí ¿se está en condiciones de cumplir la promesa? es decir, ser conscientes en cumplirlas antes de generarla y/o aceptarla para que durante y después nuestra identidad se considere impecable.

El manejar la sinceridad, la competencia y el tiempo en que tardará para hacerse efectiva son elementos que generan confianza para quienes nos hemos comprometido y en caso de alguna variante es recomendable comunicarse lo más pronto posible manifestando las disculpas y el interés de cumplir con lo establecido y… ¡como toda promesa no cumplida! se deben formular alternativas de solución con la que se estará realizando una nueva promesa con un cargo mucho mayor de responsabilidad y cumplimiento porque podrá estar en tela de juicio nuestra identidad pública por nuestro desempeño.


Sobre las peticiones…
Para concretar una promesa es necesario que exista una petición. Como las preguntas son un tipo de petición, debemos evaluar y examinar el ¿cómo generarla? a fin de que la acción pedida sea aceptada y/o acordada. De hecho, para encontrar la efectividad en la petición se debe idear en muchos casos una forma conveniente de hacer las preguntas con un tono de voz adecuado y utilizando las palabras apropiadas ya que en ocasiones pueden prestarse a confusión y generar inconvenientes. Con ello se puede decir, que la dificultad de la petición ¡es atreverse a pedir para aprender a pedir! Dicho lo anterior y una consecuencia directa a ello, es nuestra identidad personal y en la mayoría de los casos la calidad de vida porque NO damos a conocer respuesta a nuestras inquietudes, necesidades… haciendo suposiciones muchas veces inciertas. De esta manera, la idea de comenzar hacer petición y con ello ¡aprender a pedir! es promoviendo la sinceridad, claridad y en el caso de que éstas conlleven a una promesa la responsabilidad.


Sobre las ofertas…
Así como las peticiones forman parte de la formulación de una promesa, las ofertas juegan un papel fundamental. Con las ofertas, damos a conocer condiciones y/o alternativas de nosotros mismos o de cualquier producto. Por ello, por lo general la efectividad se logra con acciones que resultan ser atractivas e interesantes con la finalidad de captar y establecer promesas.

Por otro lado, una oferta tendrá dificultades o pasará desapercibida cuando no se da a conocer las bondades y/o destrezas de nuestras competencias hacia las demás personas. En el ámbito laboral ese factor es notable y sí lo ejemplificamos con una entrevista de trabajo, tenemos la desventaja de no dar a conocer u ofrecer lo que se ha aprendido, lo que somos capaces de hacer, resolver y consecuencia de ello está directamente en la identidad personal, nuestra autoestima… porque probablemente no tendremos el empleo. De esa manera debemos evaluar nuestras aptitudes y destrezas para declararlas y ofertarlas, darlas a conocer… lo más seguro es que contribuya a mejorar nuestra calidad de vida y sobre todo nuestra identidad personal.

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