Mi día a día esta inmerso en este tema, bien sea para hacer promesas a nivel laboral o a nivel Personal, claro más en el ámbito laboral. Por lo general me considero una persona que cuando hago una promesa, es porque estoy en condiciones de cumplirla, sin embargo todos en este mundo estamos sujetos a percances que muchas veces se escapan de nuestras manos y que hacen que alguna promesa no podamos cumplir en el tiempo establecido para cumplirlos o muchas veces se pudieran cumplir en parte.
Siempre les digo a mis hijos que cuando uno se compromete a algo, es una promesa que hay que cumplir de allí nace la confianza y el respeto que depositen en una las demás personas y por supuesto la responsabilidad de cumplir con lo acordado..
En el campo laboral a diario prometemos y recibos promesas de otras personas, por ejemplo en la Unidad (Testing) donde me desempeño, gran parte de las actividades que realizó dependen del cumplimiento de las promesas que hacen otras personas del PRT como por ejemplo los de desarrollo, cuando prometen que será desplegada cierta aplicación en un ambiente para ejecutar las pruebas a dicha aplicación, y mi unidad promete que ejecutara dichas pruebas en el tiempo estimado, sin embargo nuestra promesa se ve afectada por el incumplimiento de la promesa de otro equipo cuando no es entregada la aplicación esperada en la fecha previamente discutida. Esto hace que los niveles de satisfacción se vean afectados directamente.
Peticiones y ofertas:
Este punto es muy importante en una conversación, cuando se pretende que alguien se comprometa ante alguna acción o evento a ejecutar, es importantísimo que lo que vamos a pedir se exprese de la manera más clara posible y así evitar posibles ambigüedades que llevase a un mal termino el cumplimiento de una promesa.
Por ejemplo, continuando con el ejemplo anterior sobre las actividades de la Unidad de Testing: Para realizar nuestras actividades es probable que necesitemos algunos insumos de algún otro equipo, para ello debemos solicitarle de manera clara estos insumos para así poder cumplir con nuestras actividades efectiva y oportunamente.
En cuanto a las ofertas, bueno… pienso que es una habilidad que no todas las personas poseen, hay que tener cierta habilidad de negociar una petición para dar cumplimiento a una promesa. En ocasiones sabemos que alguna promesa hecha no la podemos cumplir en su cabalidad, esto cuando vemos la magnitud de la petición hecha, sin embargo callamos ante esto mucha veces por retos ante una mismo o ante los demás, por aquello que dice “me comprometí para no quedar mal” permitiendo que la otra parte asume que estamos en la capacidad de cumplir con la petición solicitada…para luego estar dando patadas de ahogados…..
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